miércoles, 2 de noviembre de 2011

La buena fe en la Política


Los contratos deben ejecutarse de buena fe…”
Artículo 1.160 del Código Civil          
La discrepancia surgida entre Primero Justicia (PJ) y otros sectores de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) debe analizarse en el marco del Reglamento de selección de los candidatos de la MUD, aprobado en mayo del 2011 y enmendado en julio del mismo año. Dicho Reglamento norma la selección de los candidatos de la MUD para los cargos de Presidente de la República, Gobernadores y Alcaldes en las elecciones de 2012 (Art. 1), y establece dos procedimientos para escoger a los candidatos: “mediante acuerdos unitarios o elecciones primarias” (Art. 3).
 “La selección del candidato presidencial se realizará mediante una elección primaria nacional” (Art. 5), que se celebrará el próximo 12 de febrero del 2012 (Art. 6) y a la cual pueden concurrir cualquiera de los actuales gobernadores, como en efecto quieren hacerlo los gobernadores de Miranda y de Zulia, Henrique Capriles Randonski (HCR) y Pablo Pérez (PP). Pero surgió en la MUD una interrogante; ¿cómo debía procederse en caso de que un gobernador en ejercicio aspirara al cargo de Presidente? En caso de perder, ¿podría aspirar a la reelección como gobernador?
La solución que se escribió en el Reglamento y que firmaron todos los partidos de la MUD, incluyendo PJ y Un Nuevo Tiempo (UNT), donde militan HCR y PP, fue la siguiente:
1.      La regla general es que los candidatos a gobernadores por la MUD deben seleccionarse por elecciones primarias del estado respectivo; salvo, y he aquí una primera excepción, que se produzca un acuerdo unitario en torno a una determinada candidatura (Art. 7). Habrá acuerdo unitario cuando alguna candidatura tenga el respaldo de una mayoría de fuerzas políticas MUD que sume el 70% de los votos-lista obtenidos por la Unidad en el respectivo estado, en las elecciones legislativas del 26 de septiembre del 2010 (Art. 8).
2.      Pero hay otra excepción. En el caso de gobernadores de la unidad que aspiren a la reelección, los actuales gobernadores serán los candidatos unitarios, a menos que, y esta es una excepción a la excepción, una mayoría de partidos que representen el 55% de los votos-lista de la MUD en la elecciones parlamentarias del 2010, en el estado correspondiente, soliciten elecciones primarias en ese estado (Art. 10).
3.      Faltaba por resolver el caso del gobernador en ejercicio que se postule a un cargo de elección popular diferente, como es el caso de HCR y PP, quienes son gobernadores en Miranda y Zulia pero quieren postularse al cargo de Presidente de la República. En tal caso, el Reglamento ofreció una solución explícita: “la Mesa Nacional, por una mayoría de sus miembros que refleje al menos el 70% de la votación lista para la Asamblea Nacional, podrá diferir por 45 días la convocatoria de elección primaria para la candidatura al cargo que quedaría vacante o declarar candidato por consenso en la entidad respectiva,…” [Subrayado y negrillas nuestros].
En síntesis, la solución que se pactó en el Reglamento fue la siguiente:
·         Si HCR y PP aspiran a la reelección como gobernadores, AMBOS conservan todavía la opción preferencial a ser los candidatos unitarios en las gobernaciones de Miranda y Zulia, salvo que la solicitud de Primarias tenga respaldo de una mayoría de fuerzas políticas MUD que sume el 55% de los votos-lista obtenidos por la Unidad en el respectivo estado, en las elecciones legislativas del 26-S 2010.
·         Ahora bien, si HCR y PP aspiran al cargo de Presidente de la República, necesariamente deben inscribirse en la Primaria Nacional, y en caso de que pierdan, conservarán su opción preferencial a ser los candidatos unitarios en las gobernaciones de Miranda y Zulia, pero solamente si después de la Primaria Nacional no se ha escogido aún, por Primarias o por Acuerdo, los candidatos a esas gobernaciones.
·         Para conservar las opciones preferenciales a la reelección de HCR y PP, la MUD “podrá diferir por 45 días la convocatoria de Primarias en esos estados, o de declarar candidato por consenso, mediante “una mayoría de sus miembros que refleje al menos el 70% de la votación lista para la Asamblea Nacional”. Según un antiguo principio de Derecho, el uso de verbo “podrá” le confiere discrecionalidad a la MUD para tomar su decisión, y autoriza a la mayoría para actuar según su prudente arbitrio, consultando lo que considere más equitativo o racional, según la justicia y la imparcialidad.
En otras palabras, la MUD no tiene la obligación de postergar las Primarias en Miranda y Zulia, ni de diferir una escogencia por consenso; pero “podrá” hacerlo, sólo si considera que es lo más equitativo, lo más justo y lo más imparcial, y solamente si así lo decide una mayoría de 70% (porque una mayoría inferior tampoco puede decidirlo).
Esta solución tal vez sea buena, o tal vez sea mala, pero en definitiva es la solución que se pactó en el Reglamento, la que firmaron todos los partidos de la MUD, incluyendo PJ y UNT, y es la que aplica para resolver los casos de HCR y PP. Uno intuye que para firmar este Reglamento, PJ ponderó las ventajas y los riesgos de esta solución, y calculó que no sería fácil tener la mayoría calificada para alcanzar el 70% requerido por el Reglamento y lograr un diferimiento. Aún así firmó el Reglamento. Y el Reglamento no es un asunto menor, porque ese Reglamento contiene las reglas de juego que los partidos y políticos de la MUD prometieron cumplir, y las reglas de juego que uno espera sean cumplidas.
Lo que aparentemente sucedió el lunes en la noche es que la MUD decidió realizar las Primarias regionales el mismo día de la Primaria Nacional, o lo que es lo mismo, hacer primarias en los estados Miranda y Zulia el 12 de febrero de 2012 y no 45 días después, como lo había solicitado Primero Justicia y supuestamente se había acordado.
A primera vista, la decisión de la MUD es justa y equitativa pues aplica para ambos candidatos, y por tanto ambos pierden su opción preferencial a reelegirse como gobernador. Es decir, ni HCR ni PP podrán optar a la reelección como gobernador. Pero el “doble rasero” que ayer denunció PJ tiene que ver, aparentemente, con la sospecha que tiene PJ de que PP pierda la Primaria Presidencial y sobrevenidamente se produzca un Acuerdo Unitario, con los votos de AD y UNT, para que PP sea candidato a gobernador del Zulia. Aunque esto no ha ocurrido aún, es posible que ocurra, e incluso estaría ajustado al Reglamento de la MUD. De modo que lo ocurrido el lunes en la noche, y lo que pueda ocurrir después, está ajustado al Reglamento que voluntariamente pactaron los partidos de la MUD. Y todo esto ha debido medirlo y calcularlo oportunamente PJ.
Desde luego, más allá del Reglamento, en algo tiene razón PJ: un antiguo principio de Derecho reza que los pactos deben ejecutarse de buena fe y con arreglo al espíritu de la norma y a la intención de las partes, y convertir sobrevenidamente a PP en candidato a gobernador del Zulia, por vía de un Acuerdo Unitario, seguramente es sería “legal” pero indudablemente sería también un acto de mala fe y alejado del espíritu de unidad que inspiró la firma del Reglamento y que aún prevalece en los ciudadanos democráticos. Y un acto que por lo tanto, los ciudadanos tendremos que repudiar, si fuere el caso.
Pero, ¿quién dijo que en Política se juega siempre de buena fe? Políticos honestos y de buena fe hay, y muchos, y además la buena fe se presume... Pero la experiencia dice que los Políticos no siempre juegan de buena fe.