viernes, 13 de mayo de 2011

Las faltas del Contralor General de la República


Como bien se sabe, el pasado viernes 22 de abril, el Contralor General de la República, Clodosbaldo Russián, fue hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro Médico Docente La Trinidad [Caracas] tras sufrir un accidente cerebro vascular que primeramente le fue atendido en la Clínica Santiago de León de Caracas, desde donde fue referido al mencionado Centro Médico en el Este de la ciudad. Diecinueve días después, se sabe muy poco del estado de salud del Contralor y sólo se ha sabido, mediante un comunicado publicado en la web de la Contraloría General de la República [*], que el Contralor fue dado de alta en la mañana del miércoles 11 de mayo, que su condición física y sus signos vitales indican, según su médico tratante, que va hacia una franca mejoría, por lo que debe profundizar el tratamiento de rehabilitación necesario para su completa recuperación. Ante su estable condición de salud, la decisión familiar fue trasladarlo a la ciudad de La Habana, Cuba.
Entretanto, surge la necesidad de asegurar el funcionamiento normal y correcto del Órgano Rector del sistema nacional de control fiscal, ante lo cual, el citado comunicado señaló que “En la Contraloría General de la República las actividades continuarán su curso cotidiano y la Subcontralora Adelina González se mantiene como Contralora encargada, de acuerdo con lo establecido en el artículo 12 de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal”. Toca referir cómo se suplen las faltas del Contralor, temporales y absolutas.
La Constitución establece solamente que la Contraloría General de la República estará bajo la dirección y responsabilidad del Contralor General de la República, y que todo lo relativo a su organización y funcionamiento se determinará por ley [Arts. 288 y 290]. Y en efecto, el artículo 12 de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal, al que alude el Comunicado de la Contraloría, prescribe que la Instancia Rectora del control fiscal tendrá un Subcontralor que será de libre nombramiento y remoción por el Contralor, el cual “llenará las faltas temporales o accidentales del Contralor o Contralora y las absolutas, mientras la Asamblea Nacional provea la vacante,…”. Lo que viene ratificado por el artículo 27.1 de la Resolución Organizativa del Contralor General de la República N° 1 sobre la  Organización y Funcionamiento de los Órganos y Dependencias Adscritos a los Despachos del Contralor y del Subcontralor, según el cual, corresponde al Sub-Contralor, suplir las ausencias del Contralor.
Lo que no establece la Constitución, ni tampoco la Ley, es por cuáles motivos o en cuál momento la falta temporal del Contralor General de la República se convierte en una falta absoluta y por tanto, la Asamblea Nacional debe proveer la vacante. ¿Quiere decir ello que la Asamblea Nacional decide discrecionalmente sobre este asunto?
En mi criterio, la decisión del Poder Legislativo es discrecional, pero no puede ser caprichosa, y para ser tomada debe inspirarse en principios o normas que sirvan para resolver el aparente vacío constitucional y legislativo. En ese sentido, y por ser la Contraloría General de la República un órgano de rango constitucional, corresponde revisar, y de ser el caso aplicar, en primer término las disposiciones constitucionales.
Con excepción del artículo 279 in fine, referido a la remoción de los titulares de los órganos del Poder Ciudadano, la Constitución especifica únicamente los supuestos de falta temporal y de falta absoluta en el caso del Presidente de la República [Arts. 233 y 234], los cuales, de ser integrados y aplicados supletoriamente o por analogía en el caso del Contralor General de la República, conducirían a concluir que faltas temporales son aquellas que se extienden hasta por 90 días, prorrogables por la Asamblea Nacional. En consecuencia, la Asamblea Nacional puede, o debe, declarar la falta absoluta del Contralor en los siguientes supuestos:
·         Muerte del Contralor.
·         Renuncia del Contralor.
·         Remoción por la Asamblea Nacional, previo pronunciamiento del Tribunal Supremo de Justicia.
·         Incapacidad física o mental permanente, certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional.
·         Abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional.
·         Faltas que se extiendan por más de 90 días, salvo prórroga de igual plazo concedida por la Asamblea Nacional.
Lo que quiere decir que, de prolongarse las consecuencias del accidente ocurrido al Contralor Russián, la Asamblea Nacional podría declarar su incapacidad física o mental permanente, certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia, o simplemente esperar por el plazo de 90 días previsto en la Constitución, que en este caso vencería el próximo 20 de julio, sin perjuicio de prorrogarlo por igual plazo.
[*]       http://www.cgr.gob.ve/noticia.php?notcodigo=00000495

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