miércoles, 14 de enero de 2009

¡La pregunta!

La Presidenta de la Asamblea Nacional (AN) anunció ayer la pregunta que pretende proponer dicha Asamblea para ser consultada en el referéndum sobre la enmienda constitucional, que textualmente sería la siguiente: ¿Aprueba usted la ampliación de los derechos políticos de las venezolanas y los venezolanos en los términos contemplados en la enmienda de los artículos 230, 160, 174, 192 y 162 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, tramitada por iniciativa de la Asamblea Nacional al permitirse la postulación para todos los cargos de elección popular de modo que su elección sea expresión exclusiva del voto del pueblo? Así planteado el asunto, la pretensión de la AN resulta inconstitucional por usurpar competencias del Poder Electoral y por violar el principio de imparcialidad que debe regir todo proceso de referendo, al ser sesgada la pregunta.

En efecto, según la Constitución, la Enmienda debe discutirse “según el procedimiento establecido en esta Constitución para la formación de leyes” (Art. 341.2), por lo que a la AN le corresponde aprobar únicamente la Enmienda a la Constitución, que deberá contener al menos cinco artículos por ser cinco la cantidad de artículos que pretenden modificarse. Sería algo así como una Ley de reforma parcial de algún texto legal, sólo que con forma de enmienda y similar a lo que fueron las enmiendas números 1 y 2 a la Constitución de 1961.

Ahora bien, es competencia del CNE la “organización, administración, dirección y vigilancia de todos los actos relativos a la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos, así como de los referendos”, y específicamente, es de su competencia someter a referendo las enmiendas, las cuales “Se considerarán aprobadas… de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y en la ley relativa al referendo aprobatorio” (Arts. 293.5; 341.2 y 341.3). Es decir, le corresponde al CNE, y no a la AN, realizar la convocatoria del referéndum aprobatorio de la Enmienda. Ello así y por aplicación supletoria del artículo 182 de la Ley del Sufragio, le corresponde también al CNE, y no a la AN, realizar la formulación de la pregunta en forma clara y precisa, en tales términos que pueda contestarse “sí” o “no”.

En todo caso, independientemente de quién haga la convocatoria, lo cierto es que los órganos y los procesos del Poder Electoral deben regirse por el principio de Imparcialidad (Arts. 293 y 294), por lo tanto, la pregunta que se formule no sólo debe ser clara y precisa, sino también “ponderada y sin sesgo”, como acertadamente lo advirtió Germán Yépez, rector principal del CNE, en entrevista concedida a Venezolana de Televisión. Lo que quiere decirse con tales adjetivos es que la redacción de la pregunta debe ser neutra o imparcial, que no induzca al elector para que vote de algún modo, en síntesis, que no tome partido por el Sí o por el No.

Por el contrario, la pregunta que pretende proponer la AN le hace ver a los electores que al votar Sí estarían votando por ampliar los derechos políticos de los venezolanos y para que las elecciones sean expresión exclusiva del voto popular, y que al votar No estarían votando contra los derechos políticos de los venezolanos y el voto popular. Así redactada, la pregunta claramente induce a que se vote por el Sí y por ello es sesgada y violatoria del principio constitucional de imparcialidad.

Para ser justos, colóquese en el otro lado de la acera política e imagine la siguiente pregunta: ¿Aprueba usted la violación del principio constitucional de gobierno alternativo en los términos contemplados en la enmienda de los artículos 230, 160, 174, 192 y 162 de la Constitución, tramitada por iniciativa de la Asamblea Nacional, para permitir la reelección indefinida y eterna del Presidente y de los otros cargos de elección popular? Es evidente que una pregunta así redactada induciría a votar por el No y sería igual de sesgada que la propuesta por la AN.

Lo cierto es que, por tratarse de un referendo aprobatorio, como explícitamente lo denomina la Constitución, la pregunta neutra a formular es muy sencilla: ¿Aprueba usted la enmienda de los artículos 160; 162; 174; 192 y 230 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, sancionada por la Asamblea Nacional en fecha XXX y publicada en la Gaceta Oficial N° XXX de fecha XXX? ¡Listo! ¡Nada más! ¡Sencillo pero suficiente!

Los sectores moderados del País esperan que el CNE actúe con seriedad y prudencia, del modo señalado por el prenombrado Germán Yépez, rector electoral, quien anunció que el Poder Electoral revisaría la pregunta propuesta por la AN para ver si se ajusta a los mecanismos de consulta, y específicamente determinar si es ponderada y sin sesgo. Asimismo lo reconoció el diputado Carlos Escarrá, quien manifestó que la pregunta pudiera modificarse por el CNE si se considera que no se ajusta a determinados parámetros. Si así se procede, inevitablemente tendrá que corregirse la pregunta anunciada por la Presidenta de la AN y redactarse una similar a la que propusimos en el párrafo anterior. ¡Este es mi Punto de Vista!

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